La llamada Ría de Celestún es un paraíso del ecoturismo, donde encontrrás al hermoso flamenco rosa.

Video Turistico de Conoce en video Celestún, uno de los pocos sitios de anidación y reproducción del flamenco rosado en el mundo.

La llamada Ría de Celestún es un paraíso del ecoturismo. La ría es hoy una reserva especial de la biosfera declarada refugio de la fauna en 1979. Abarca una superficie de 59 mil hectáreas y una longitud de 21 kilómetros. Entre los atractivos que ofrece la ría se encuentran los manatiales Baldiosera y  Cambay. La flora y la fauna del lugar son de una gran belleza y podemos ver desde patos canadienses que han recorrido un largo camino hasta pelícanos, garzas, albatros y muchas otras aves acuáticas que hacen de esta zona un eden natural.

Pero el mayor espectáculo de Celestún son los flamencos rosas, que en maya se les dice mecos, ya que aquí y en Ría Lagartos, se encuentra la única población conocida de esta ave en América del Norte y cuya presencia es mucho más común en las costas de Europa, Asia y África. Es una ave de asombrosa belleza por su tamaño y desmesurada longitud de sus patas y  cuello. En Celestún es posible observarlos dedicados a una de sus actividades favoritas: meter la cabeza en agua poco profunda. Pero no lo hace para refrescarse: busca su alimento. El Flamenco rosa filtra el lodo del fondo para encontrar gusanos y otros pequeños organismos de los cuales se alimentan. Y si uno tiene la suerte de verlos volar y aparecer como una mancha rosa en el paisaje, entonces, el viaje será más que justificado…

Las lanchas que lo llevarán salen de un embarcadero que se ubica a la entrada del pueblo. El recorrido nos lleva por manglares y un ojo de agua donde se hace la primera parada. Ahí el viajero, si desea,  podrá sumergirse en las aguas cristalinas y refrescarse un poco. Después de 10 min. de trayecto desde el ojo de agua, se comienza a divisar la mancha rosa en el orizonte. Miles de flamencos rosas se alimenta y graznan llenando el ambiente. Un espectáculo inolvidable.